Menu Chiudi

Esta sección toma el titulo del libro escrito a cuatro manos por Fabrizio Pepini y Massimiliano Cremona y representa para mi el corazón de este blog.

“Caminar cura” cuenta la historia de Fabrizio y de cómo su vida cambió en una mañana del mes de mayo de hace casi 6 años, cuando los médicos le diagnosticaron una enfermedad extremamente difícil. “Usted tiene una rara tipología de linfoma no Hodgkin, Señor Pepini. Empezaremos lo más pronto posible las curas necesarias. Quiero que sepa que el pronóstico es muy delicado. Se habla de una supervivencia media de 3-5 años con recaídas . Haremos lo posible para que todo vaya bien. Es una batalla que afrontaremos juntos”. Esto fue el resumen del discurso que aquel día el medico belga hizo a Fabrizio, de manera totalmente suave y sincera.

No había tiempo que pensar. Empezaron en seguida los tratamientos y se previó lo que había que hacer con un paciente como él: un auto trasplante de medula ósea. Después de poco tiempo Fabrizio se vio “cerrado” en una habitación estéril, a esperar que sus células se reprodujeran, para volver otra vez al mundo. Tuve que esperar un mes.

Podéis imaginar lo que significa por una persona muy activa, con una vida social muy amplia, que siempre tuvo la libertad de hacer, ir y vivir, llegar a estar por cuatro semanas en una habitación de hospital de 3×4 metros, sin la posibilidad de salir. Cada día las mismas paredes, los mismos sueros, las mismas análisis y el mismo silencio en la noche. Por suerte podían entrar en l’habitación las personas más cercanas a Fabrizio. Por suerte habían las sonrisas de las enfermeras y por suerte en esa habitación no se paró de soñar.

Conozco Fabrizio desde 20 años y sabiendo con ello la dificultad de esta condición de aislamiento, cogí un vuelo por Bruselas, para que pudiera acompañarlo un poco en ese camino delicado. No importaba si había un cristal entre nosotros que nos separaba. Las sonrisas, las expresiones y las palabras podían llegar en su habitación que lo protegía solo de las cosas nocivas y letales. Fue en esos días que empezamos a soñar de ir andando por el Camino de Santiago de Compostela! Fabrizio estaba en un estado de extrema fragilidad: un solo agente patogeno podía comprometer sus posibilidades de salir vivo de esta situación. Débil y vaciado por dentro, no perdió las ganas de soñar como recomenzar su vida afuera del hospital.

Aquel discurso sobre el camino pareció quedarse ahí, en aquel cuarto protegido, pero en cambio, unos meses más tarde, nos encontramos en el Camino De Santiago! Yo estaba recurriendo desde Sevilla la Vía de la Plata. Él acababa de empezar su primer camino francés! Cuando Fabrizio me informó que había partido , adelanté mi paso y, en un par de semanas, nos vimos en Burgos, para seguir el camino juntos en una docena de días. Fue muy emocionante. El hecho de caminar juntos es una metáfora que muchas veces se utiliza para describir las relaciones humanas y, en aquel momento particular de su vida, compartir el camino con él, representaba la mejor manera de explicar nuestra amistad.

Empezando el camino, Fabrizio hizo un enorme acto de valentía. Hubo el coraje de desafiar su enfermedad, de no someterse a las recomendaciones y a los miedos. El gesto más fuerte lo hizo cuando llegó en el camino. Comprendió que esa experiencia tenía que vivirla llenamente y se di cuenta que para hacer esto tenía que dejar, antes de partir, su condición de enfermo. Se quitó la mascarilla de cirugía que le dieron al salir del hospital para protegerse, y dijo a si mismo “yo no soy enfermo”, viviendo su camino llenamente.

Después de un mes, Fabrizio llegó a Santiago de Compostela feliz! A partir de aquel momento, nunca paró! Recurrió millares de kilometros a píes entre España, Italia y Grecia, y cada vez vuelve a su casa con la misma convicción: andar me hace tremendamente bien!

En su libro cuenta su historia y todo lo que maduró en su lento paso a paso. Como dijo el editor del libro: “la historia de Fabrizio es la de un hombre que pude convertir en abertura lo que parecía cerrazón, a ver la luz donde casi todos mirarían la oscuridad y a transformar la aflicción en esperanza.”

En este libro se cuentan también historias de amigos conocidos por Fabrizio en el camino y que tienen el mismo pensamiento común: caminar cura!! Hombres, mujeres y jóvenes que con valentía supieron dejar sus propios miedos, supieron quitarse de encima el sufrimiento, que a veces parece ser todo lo que se tiene, que cogieron la mochila con cuatro cosas y partieron hacia el ignoto por un camino de muchos días. Volvieron cambiados! Este blog quiere ser una continuación de las historias del libro, con las cuales se van a juntar otras experiencias.. porque, esta esperanza merece de ser ampliada y contada.

“Caminar cura” Ahora lo sé!!

 

1
Contattaci! Ti risponderemo prima possibile!
Powered by